1. Saca los datos de la factura
Pide la factura completa, con todas sus páginas. Necesitas:
| Dato | Para qué lo usas |
|---|---|
| Titular y CUPS | Identificar el suministro y, después, tramitar el cambio. |
| Peaje de acceso | Saber cuántos periodos hay que comparar (2.0TD, 3.0TD o 6.XTD). |
| Potencia contratada por periodo | Calcular el término de potencia con cada oferta. |
| Consumo por periodo y días facturados | Calcular el término de energía y llevarlo a un año. |
| Precios actuales de energía y potencia | Saber cuánto paga hoy por cada kWh y cada kW. |
| Excedentes, si tiene autoconsumo | Restar la compensación en las ofertas que la admitan. |
| Servicios añadidos y descuentos | Separar lo que no es energía para comparar en igualdad. |
| Permanencia o fecha de fin del contrato | Saber cuándo puede cambiar sin penalización. |
Si el peaje o los periodos te generan dudas, repasa la guía de peajes de luz y gas.
2. Llévalo a un año
Una factura refleja un mes. En verano y en invierno el consumo cambia, y en un negocio estacional puede cambiar mucho. Para no prometer un ahorro que luego no aparece:
- Usa el consumo de los últimos doce meses si lo tienes, o varias facturas de distintas épocas.
- Si solo tienes una, calcula el consumo diario y llévalo a 365 días, y explícale al cliente que es una estimación.
- Reparte el consumo entre periodos según lo que marca su factura, no según una media general.
3. Compara en igualdad de condiciones
Con el consumo y las potencias del cliente, calcula para cada oferta el término de potencia y el término de energía de todo el año. Los peajes, los cargos y los impuestos son iguales en todas las ofertas; lo que cambia son los precios de cada comercializadora y lo que añaden.
Antes de quedarte con la más barata, revisa:
- Descuentos temporales: un descuento de los primeros meses no es ahorro de todo el año.
- Servicios añadidos: mantenimiento, seguros o cuotas fijas mensuales que suben el total.
- Precio fijo o indexado: la indexada solo se puede estimar; si la propones, explica el riesgo.
- Permanencia: qué penalización tendría el cliente si quisiera irse antes.
- Autoconsumo: cómo valora cada comercializadora los excedentes y si los compensa.
4. Presenta el estudio
El cliente tiene que entenderlo en segundos. Lo que mejor funciona:
- Una línea arriba: lo que paga hoy al año y lo que pagaría con la mejor opción.
- Dos o tres opciones como mucho, ordenadas por ahorro, con sus condiciones claras.
- Los datos de su suministro, para que vea que el cálculo es suyo y no una media.
- Tu nombre y tu forma de contacto, para que sepa a quién llamar.
Recuerda que, para cambiar al cliente de comercializadora, hace falta su consentimiento expreso.
5. Después del cambio
La comparativa no termina al firmar. Guarda los precios con los que comparaste y revisa las primeras facturas con la nueva comercializadora: si el ahorro se cumple, tienes la mejor prueba para la renovación y para que el cliente te recomiende. Lo explicamos en la guía de cómo evitar bajas en tu cartera.
Preguntas frecuentes
¿Basta con una factura para hacer la comparativa?
Para una primera estimación, sí. Pero una sola factura refleja un mes concreto: si puedes, usa el consumo de todo un año o varias facturas de distintas épocas, sobre todo en negocios con consumo estacional.
¿Comparo con impuestos o sin impuestos?
Presenta al cliente el total con impuestos, que es lo que va a pagar. Ten en cuenta que los impuestos y los peajes son iguales en todas las ofertas: la diferencia está en los precios de energía, potencia y servicios de cada comercializadora.
¿Cómo comparo una tarifa fija con una indexada?
No se pueden comparar con certeza, porque el precio de la indexada cambia con el mercado. Puedes estimarla con precios recientes, pero explícale al cliente que es una estimación y qué riesgo asume.
Fuentes
- Circular 3/2020 de la CNMC, peajes de electricidad (BOE)
- Real Decreto 88/2026, sobre la comercialización de energía eléctrica (BOE)
Esta guía es informativa y no sustituye el asesoramiento legal o fiscal. Revisamos las guías cuando cambia la normativa; la fecha de arriba indica la última revisión.